La decisión
La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener sin cambios la tasa de interés interbancaria a un día en 6.5% anual, de acuerdo con la resolución publicada la tarde del jueves 19 de junio de 2026. Los cinco miembros del órgano colegiado votaron de forma unánime a favor de la pausa, en línea con las expectativas del mercado y con la postura de espera que la institución ha adoptado desde mayo.
Con esta decisión, Banxico mantiene la tasa de referencia en su nivel actual por segunda reunión consecutiva, luego de un ciclo de recortes que redujo el tipo de interés desde 11.25% —máximo histórico alcanzado en marzo de 2024— hasta los 6.5% vigentes. La pausa llega en un momento de doble incertidumbre: una inflación que aún supera el objetivo central del 3% y un entorno comercial internacional marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).
Inflación: cerca del objetivo pero aún elevada
El principal argumento para mantener la tasa sin cambios reside en el comportamiento reciente de la inflación. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación anual de 4.1% en mayo de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aunque esta cifra representa una mejoría frente al 4.6% observado en enero, se mantiene 1.1 puntos porcentuales por encima del objetivo puntual del banco central.
La inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles como alimentos agropecuarios y energéticos— se ubicó en 3.8%, también por encima del 3% meta. El banco central señaló en su comunicado que “el proceso de convergencia de la inflación hacia el objetivo requiere mantener una postura monetaria suficientemente restrictiva”.
El TMEC: variable de riesgo clave
Más allá de la inflación, la revisión en curso del TMEC representa un factor de riesgo que Banxico no puede ignorar. Las negociaciones entre México y Estados Unidos para actualizar el tratado comercial han generado episodios de volatilidad en el tipo de cambio peso-dólar. El tipo de cambio se ubicó alrededor de 18.40 pesos por dólar al cierre del 18 de junio, nivel que refleja cierta presión pero que no constituye una alarma sistémica.
Un deslizamiento significativo del peso tendría consecuencias directas sobre la inflación importada. Por ello, los miembros de la Junta de Gobierno incorporan el tipo de cambio como variable de seguimiento permanente en sus deliberaciones.
¿Cuándo podría llegar el siguiente recorte?
Los analistas del sector privado consultados por el propio Banco de México en su encuesta mensual proyectan que el siguiente recorte de 25 puntos base ocurra en la reunión del 7 de agosto de 2026, siempre que la inflación general converja hacia el rango de 3.5-3.8% y que el entorno externo no genere nuevas presiones cambiarias.
El escenario de consenso prevé que la tasa terminal para finales de 2026 se ubique entre 5.5% y 6.0%, lo que implicaría entre uno y dos recortes adicionales durante el segundo semestre del año.
Impacto para el consumidor mexicano
La decisión de mantener tasas tiene consecuencias directas para los mexicanos que tienen créditos o ahorros. Las tasas de los créditos hipotecarios, personales y de tarjetas de crédito permanecen elevadas respecto a los niveles previos al ciclo de alzas de 2022-2024. Las instituciones financieras trasladan los recortes de Banxico con un rezago de semanas o meses.
Por el lado del ahorro, los rendimientos de los instrumentos de corto plazo como los Certificados de la Tesorería (Cetes) siguen siendo atractivos. El Cete a 28 días ofrece tasas cercanas al 6.3%, rendimiento real positivo respecto a la inflación actual de 4.1%.
Lo que viene
La próxima reunión de política monetaria de Banxico está programada para el 7 de agosto de 2026. En ViaUno seguimos cubriendo cada decisión de Banxico y su impacto en las finanzas personales de los mexicanos. Compara las mejores tarjetas de crédito, préstamos personales y cuentas bancarias disponibles en México.
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